Té Verde

Origen e HistoriaEl té verde es consumido mayoritariamente en los países asiáticos (China, Japón e India). En estos países, el té significa bienestar, armonía, belleza, serenidad y se convierte en un ritual. China es el principal productor del té verde.
Características
Variedades y tipos de té verde-Bancha: Se extrae del tallo de la planta del mismo nombre. Sabe ligeramente a heno.
El proceso de fabricación del té verde, paso a paso2) Se enrollan las hojas sobre placas o bandejas calientes para reducir el contenido de humedad.
3) Se retuercen las hojas, para adaptar el contendido de agua.
4) Se dejan secar y se envasaan las hojas del té.
Valor nutritivo
Ventajas e inconvenientes de su consumoSus componentes antioxidantes (polifenoles) le atribuyen diversas propiedades saludables a esta planta:
- Protege al organismo frente a la acción nociva de las sustancias oxidantes y las radicales libres que debilitan al sistema de defensa natural del cuerpo, y aceleran el proceso de envejecimiento.
- Contribuye a regula los niveles de colesterol, ayudando al cuerpo a absorber menos grasa y excretar más.
- Evita la formación coágulos en la sangre, ya que inhibe una sustancia liberada por las plaquetas, el tromboxano, que provoca que las plaquetas se unan formando bloques (trombos).
- Previene contra la formación de caries, debido a su contenido de fluoruro.
- Ejerce un importante efecto diurético en la medida que su ingestión ayuda a la eliminación de líquidos.
- Su bajo contenido calórico lo convierten en una buena alternativa a las bebidas gasificadas y azucaradas, especialmente recomendable para quienes se aburren por tenerse que ceñir al consumo de agua.
- Contribuye a la hidratación de la piel dado que permite la oxigenación de las células y de los capilares.
- Ciertos componentes del té, los taninos, que le confieren el característico sabor amargo, tienen efecto astringente, por lo que su consumo está aconsejado en caso de diarrea.
- Como el café, el té es una buena bebida estimulante que contribuye a despejar la mente y a despertar al organismo cuando más le cuesta reaccionar (por la mañana, tras la sobremesa…); aunque si el consumo es desmedido, acaba crispando los nervios.
No obstante, no todo son ventajas. El té contiene una sustancia que impide el aprovechamiento orgánico de la vitamina B1. Por ello, los grandes bebedores de té pueden llegar a padecer deficiencia de esta importante vitamina para el sistema nervioso.
Por otra parte, el té verde tiene el inconveniente de dificultar la absorción de hierro presente en los alimentos, por lo que su consumo no estaría indicado en caso de estar atravesando un proceso anémico.
Como preparar la mejor taza de té
La infusión tiene su importancia. Las catequinas del té verde son solubles en agua, y el grado de extracción de éstas depende del tiempo de contacto de las hojas en agua. Por eso, para aprovechar al máximo las propiedades de cualquier té lo mejor es hacer una infusión larga, de cinco o diez minutos. Con ello se consigue un té menos aromático y más áspero, justo lo contrario de lo que se plantea quien degusta y saborea el té, pero no siempre salud y gastronomía van unidas.
El agua es el factor que determinará el aroma y sabor del té. El agua mineral suele ser la más indicada. Con agua clorada no sale un buen té; ésta debe hervir 2 o 3 minutos para eliminarse el cloro. El agua blanda es preferible a la dura, pues el calcio “espesa” el ácido tánico contenido en el té.
El té verde no se ha de preparar con agua hirviendo, ya que saldría demasiado amargo. Por tanto, debe verterse en la tetera con las hojas justo antes de empezar a hervir, o en caso de que haya llegado al punto de ebullición, se ha de dejar enfriar un instante antes de verterla en la tetera.
Una buena tetera ha de tener la pátina que le da un empleo frecuente, pues mejora el sabor. La tetera ha de estar reservada sólo para el té. No es preciso lavarla, basta aclararla, ya que el jabón o el detergente disolverían la pátina y posiblemente estropearían el siguiente té. La tetera se calienta con un poco de agua hirviendo, que se hace girar en su interior, se tira y se deja secar antes de verter en ella el agua para la infusión. Entonces se introduce una cucharadita de té rasa (2 gramos) por taza, se vierte el agua caliente y se tapa la tetera. Los coladores de té dejan de ser buenos cuando se les cierran los orificios, ya que impiden que el aroma se expanda.
Las hojas de té verde se han de dejar reposar en agua entre 1 y 3 minutos como mínimo para que se desplieguen los aromas, pero pueden dejarse en infusión hasta 5 minutos. Cuanto más tiempo se dejen reposar, más pronunciado será el sabor amargo. Se puede tomar al natural o edulcorado. El azúcar aumenta algo el aroma, y en cambio la miel lo desvirtúa. Hay quien añade limón o una nube de leche.
Criterios de calidad en la compra y conservación
La calidad del té depende del cuidado conferido durante la recolección. En Japón y China los tipos especialmente finos se recogen sólo con guantes.
Las hojas más jóvenes de los arbustos dan el mejor té: orange pekoe (de hojas delgadas y cultivo lento) y flowery, que contiene brotes que en la elaboración se han teñido de plateado o dorado, lo que se llama tips (puntas). Las hojas más viejas, de menor calidad, suministran pekoe y pekoe souchong. La mayoría del té de exportación es de primera calidad.
Para una buena conservación de esta planta, conviene saber que el té atrae fuertemente la humedad. Por eso debe almacenarse cuidadosamente en un lugar fresco, y los recipientes han de estar herméticamente cerrados.
El té verde se puede conseguir en supermercados, tiendas especializadas en productos naturales y otros establecimientos.
Solomillo con salsa Roquefort


Para 4 personas:
4 porciones de solomillos de ternera
4 cucharadas de aceite de oliva
Sal
Salsa roquefort:
250 gramos de nata líquida para cocinar
150 gramos de queso roquefort
[b]Para la guarnición:
500 gramos de champiñones pequeños frescos
media de cebolla
4 dientes de ajo
8 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para elaborar la salsa, ponemos a calentar la nata líquida y el queso roquefort en un cazo a fuego suave. De vez en cuando le damos vueltas al queso para que éste no se pegue en el fondo del cazo.
Se deja cocinar hasta que la salsa adquiera la densidad deseada. Se debe tener en cuenta que, cuando se enfría, la salsa tiende a quedar más espesa.
Si hiciera falta, ponemos la salsa a punto de sal. Finalmente, le damos una pizca de brillo con una cucharada de aceite de oliva, que removeremos en la salsa para que ésta adquiera homogeneización.
Guarnición:
Limpiamos los champiñones. Cortamos el ajo y la cebolla en brounoisse (cuadraditos pequeños) y los sofreímos en una sartén.
Cuando estén dorados, añadimos los champiñones con un poco de sal y un chorrito de vino blanco.
Tapamos la sartén y dejamos que se cocinen durante 15 minutos a fuego suave.
Finalmente, espolvoreamos con un poco de perejil picado y reservamos la guarnición hasta el momento de servir.
Cocinamos los solomillo a gusto de cada comensal en una sartén antiadherente caliente.
Los ponemos a punto de sal cuando estén cocinados y no antes, para así la perdida de jugos.
Servimos los solomillos acompañados de los champiñones y de la salsa regando los solomillos.
El resto de la salsa se introducirá en una salsera aparte para que cada comensal se sirva si desea más.
Creps frios rellenos de Chocolate


Para 4 personas:
100 gramos de harina.
2 decilitros de leche.
100 gramos de margarina derretida.
2 huevos.
40 gramos de azúcar.
Para la crema de chocolate:
2 decilitros de nata líquida para montar.
Una vaina de vainilla.
250 gramos de cobertura de chocolate.
20 gramos de mantequilla.
Decoración:
Nata montada azucarada

Para elabora la crema de chocolate, vertemos en un cazo la nata líquida, una cucharada de agua y la vaina de vainilla. Ponemos a calentar la mezcla a fuego suave sin que hierva. Una vez que esté caliente, sacamos el cazo del fuego y lo tapamos para que los ingredientes se mezclen del todo y adquieran el mismo aroma y sabor.
Mientras, troceamos el chocolate de cobertura y lo deshacemos en un recipiente apto para microondas, a potencia media, hasta que se funda el chocolate (aproximadamente un minuto). Cuando se haya fundido, unimos el chocolate a la nata caliente (a la cual le habremos retirado la vaina de la vainilla) y añadimos la mantequilla.
Batimos el conjunto con unas varillas hasta que éste coja cuerpo. Dejamos reposar el chocolate en la nevera.
Elaboración de las crepes:
En un vaso de batidora mezclamos los huevos con el azúcar y la margarina derretida.
Lentamente, añadimos la harina y la leche, batiendo en todo momento para que no quede ningún grumo.
Dejamos reposar la masa, en el propio vaso de batidora y tapada, durante 30 minutos en el frigorífico.
Después de este tiempo, ya estará lista para cuajar.
En una sartén antiadherente caliente vertemos un cazo de la mezcla. Movemos la sartén para que la masa se extienda por toda su base.
Vertemos de nuevo, con el resto de la mezcla, la masa que no se haya quedado adherida a la sartén.
Esperamos que la masa se dore por un lado, algo que se nota cuando la crep queda suelta.
En ese momento le damos la vuelta como si fuese una tortilla, para que se dore por el otro lado.
Una vez dorada por ambos lados, la sacamos a un plato. Así vamos acumulando crepes.
Cuando tengamos las crepes frías, las vamos rellanando con la crema de chocolate.
Podemos decorarlas con un poco de nata montada. Las servimos frías.
Profiteroles de Turrón


Para 4 personas:
¼ litro de agua
100 gramos de mantequilla
150 gramos de harina
3 huevos
Sal
Para el relleno:
½ tableta de turrón blando
¼ litro nata
Decoración:
Cobertura de chocolate negra y blanca

En una cazuela al fuego, ponemos el agua a hervir con la mantequilla y la sal. Cuando la mantequilla se haya diluido y el agua empiece a hervir, volcamos toda la harina de golpe y mezclamos bien con una cuchara de madera.
Dejamos la masa en el fuego hasta que se seque y se desprenda bien de las paredes de la cazuela. En ese momento, sacamos la cazuela del fuego y dejamos enfriar un poco la mezcla.
Uno a uno, añadimos los huevos, teniendo cuidado de no echar uno hasta que el anterior esté perfectamente incorporado (según el tamaño quizás no es necesario añadir los 5 huevos).
Una vez elaborada la masa, llenamos con la misma una manga pastelera y, sobre una placa de horno engrasada, formamos montoncitos del tamaño de una nuez (teniendo en cuenta que aumentarán su tamaño cuando se cocinen en el horno). Los horneamos a 210 º C durante 15-20 minutos.
Los profiteroles pueden hacerse o bien en montoncitos o bien con forma de palo (conocidos como “relámpagos”). Durante la cocción no conviene abrir el horno, porque la masa se enfría y no sube.
Una vez cocida la pasta, la dejamos enfriar y la abrimos por la mitad. Con la ayuda de una manga pastelera rellenamos cada una de las mitades con una crema formada por el turrón blando y la nata (triturados previamente hasta formar una crema homogénea y consistente).
Una vez rellenos los profiteroles, deshacemos al baño maría la cobertura de chocolate negro y, por otra parte, la cobertura de chocolate blanco. Con estas coberturas desechas bañaremos ligeramente la superficie de los profiteroles.
Introducimos los profiteroles en el frigorífico, tapados con papel film, hasta el momento de servir.
Tartaletas de Frutas Confitadas

Tartaletas de Frutas Confitadas

Para 4 personas:
8 tartaletas de hojaldre
Frutas confitadas (naranja, guindas, manzana, etc…)
Mermelada de melocotón
Frutos del bosque variados (moras, frambuesas, arándonos…)
Crema Sabayón:
100 gramos de azúcar
½ litro de nata
8 yemas de huevo
1 rama de canela

Emulsionamos al baño maría las yemas de huevo con el azúcar, y elaboramos una crema inglesa con la nata previamente cocida con canela.
Enfriamos la salsa sabayón y la batimos hasta que se semi-monte o coja un poco de cuerpo.
Rellenamos los hojaldres con la crema sabayón y los decoramos con unas frutas escarchadas.
Aligeramos la mermelada de melocotón con un poco de agua y la colamos. Con esta salsa cremosa abrillantaremos los pasteles.
Durante 30 minutos, introducimos las tartaletas en el frigorífico.
Los servimos frescos y acompañados de frutos del bosque.
Costillas con especies

Costillas con especies

Para 4 personas:
500 gramos de chuletillas de cordero
Una cucharadita de pimientas variadas
1 pimiento choricero seco
Una pizca de romero seco
Sal
6 cucharadas de aceite de oliva

En un mortero mezclamos una cucharadita de pimientas variadas, una pizca de romero seco y el pimiento choricero, hasta formar un conjunto bastante molido.
Untamos las chuletillas de cordero con esta mezcla, con el aceite de oliva y una pizca de sal.
Colocamos en una fuente con tapa apta para el horno y asamos durante 20 minutos a 200ºC.
Tagliatelles con Sobrasada

Tagliatelles con Sobrasada

250 gramos de tallarines
300 gramos de sobrasada
300 gramos de nata líquida
200 gramos de queso parmesano
Sal

Ponemos una cazuela con agua a hervir.
Cuando el agua empieza a hervir echamos la sal (una cucharada y media) y la pasta.
Seguimos las instrucciones que indica el paquete para el tiempo de cocción.
Una vez cocida la pasta, la escurrimos y vertemos en una fuente.
Mezclamos la nata con el queso y salseamos por encima la pasta.
Troceamos sobrasada sobre la pasta e introducimos en el horno a 250º C hasta gratinar la superficie.
Servimos al instante, caliente.
Compota de Pera

Compota de Pera

Para 4 personas:
1/2 kilo de pera conferencia
25/50 gramos de azúcar
Un trozo de cáscara de limón
Canela (optativo)

Pelamos y quitamos los corazones de las peras.
Los cortamos en trozos finos y los ponemos en una cazuela.
Añadimos la cáscara de limón, dos cucharadas soperas de agua, el azúcar y la canela (optativo).
Tapamos y cocemos suavemente hasta que estén blandas.
Retiramos la piel de limón y troceamos un poco la mezcla con un cucharón. Comprobamos la acidez y añadimos azúcar al gusto.
Si la compota está demasiado acuosa, la dejamos cocer descubierta hasta que adquiera la consistencia deseada.
Se puede servir fría o caliente.
Tartas Dulces y Saladas (Anne Wilson)

Tartas Dulces y Saladas
PDF 66 páginas
Tamaño: 22,8 MB
Pass: antica
Budines Clásicos (Anne Wilson)

Budines Clásicos
PDF 33 páginas dobles
Tamaño: 17,1 MB
Pass: antica